Cada pieza construida, conectada y operada por nosotros. Tú te dedicas a lo único que importa: firmar exclusivas y venderlas.
Ninguna pieza suelta. Un sistema donde cada parte alimenta a la siguiente.
Tu inmobiliaria deja de parecer una más. Contenido y perfil que hacen que el propietario confíe antes incluso de hablar contigo.
Campañas en Instagram y Facebook que llegan a propietarios con intención de vender en tu zona. 1-2 contactos al día que quieren vender, no curiosos. La inversión publicitaria es tuya y flexible según tu ritmo.
Responde en segundos, hace las preguntas correctas y agenda la valoración. El lead llega a tu WhatsApp con todo el contexto y listo para hablar.
Cada contacto ordenado, cada seguimiento automático, cada recordatorio disparado solo. Nada se pierde, nada se enfría.
Montamos CRM, IA, campañas y automatizaciones con tu marca y tu zona. Sin que tú toques nada técnico.
Lanzamos la publicidad y empiezan a entrar los primeros contactos de propietarios.
Ajustamos con datos reales y afinamos la IA. A partir de aquí, la máquina rueda.
La pregunta real no es cuánto cuesta el sistema, sino cuánto te está costando no tenerlo: propietarios perdidos porque nadie responde a tiempo, dependencia de referidos y comerciales persiguiendo contactos fríos. Cuando lo ves así, dejas de verlo como gasto y empiezas a verlo como la infraestructura que te separa de las inmobiliarias que se quedan atrás.
Trabajamos sin permanencia: nos quedamos porque funciona, no porque te ates. En la llamada te contamos con transparencia la inversión exacta según tu caso.